El sueño se adueña de mí.Mi cuerpo no puede ni con el peso de mi ropa.
Sin embargo, quisiera morir de cansancio, de este insomnio al que me sometes.
Me mantienes viva con tus caricias, suaves e intensas. Te pierdes en mi cuerpo. Me besas cada centímetro como intentando memorizarlo.
Me alimentas con tu mirada que se clava en mi cuerpo y van buscando mis ojos.
Me susurras lo que quiero oír en el momento justo.
Me das el aire que preciso para respirar. Pero me lo cedes poco a poco obligándome a rogarte siempre más.
Tus besos suaves esconden la pasión que te devora, hasta que no puedes luchar más contra ella y entonces nuestra habitación se convierte en un campo de batalla.
Tu cuerpo y el mío. Tu pasión y la mía.
1 comentario:
Buscamos las coskillas a la suerte k puede sin piedad.
Me figuro k no tengo interes alguno, un esfuerzo, un consejo seguro k es estupendo.
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