Mírame. Acércate. Mírame ahora... ¿no lo ves en mis ojos? Es pasión y rabia.Coge mi mano, estoy temblando. Hoy no atino con nada, todo lo que toco lo rompo.
Dime algo, sin tu voz no puedo continuar. Deséame un buen día, dame algún consejo o cuéntame algo gracioso... da igual, lo que sea... necesito sentir tu voz.
Me pones nerviosa. Haces que mis piernas no respondan. Mi corazón parece el ronroneo de un gato o el motor de un coche, ya no se distinguen los latidos por la velocidad que adquiere.
Mírame. Pero esta vez con deseo. Sabes hacerlo, me encanta cuando noto esa mirada incluso cuando no te puedo ver. La pasión te sale por todos los poros de tu piel, igual que a mí. Tú también lo notas.
Voy a dormir. Que mi espíritu esta noche te visite allá donde estés, ellos se entienden bien.
Y a la mañana despertaré llena de energía con ganas de oirte de nuevo.
1 comentario:
Sencilla, llana, sin adornos, pero potente. Qué extraño es el amor, verdad? Qué sintomatología tan dispar. Qué agradable malestar! "..porque no hay dolor que duela más que el dolor de quererte, que el dolor de no verte, que el dolor de quererte y no tenerte"
Publicar un comentario